Configuración de WordPress: ajustes esenciales antes de añadir cualquier plugin

Te explicamos los puntos de configuración básica de Wordpress para empezar bien con cualquier proyecto, ya sea un blog, web de empresa, etc.

Cuando hablo de configuración de WordPress, me refiero al punto exacto en el que la instalación está lista para recibir personalizaciones. Antes de instalar el primer plugin. Antes de elegir la plantilla. Antes de crear ninguna página.

Es el momento que más se salta la gente, y el que más problemas genera después.

Lo que viene a continuación es exactamente lo que hago en cada proyecto, en el mismo orden. No es teoría: es el procedimiento que sigo desde hace años y que le recomiendo a cualquier cliente o desarrollador que trabaje con WordPress por primera vez —o que lleve años haciéndolo mal sin saberlo.

Por dónde empezar: el menú Ajustes

El punto de entrada es siempre el mismo: en el menú lateral de administración, al final de todo, está la sección Ajustes. Ahí se configuran los parámetros que determinan cómo funciona todo lo demás. Zona horaria, URLs, comportamiento del contenido, visibilidad para buscadores. Lo que se configura aquí tiene consecuencias en todas partes.

Por eso se empieza aquí, no después.

Ajustes Generales

[Captura: Ajustes > Generales]

Título del sitio. El nombre del proyecto, la empresa o la web. No el nombre del propietario, no una frase motivacional: el nombre por el que se va a identificar ese sitio en Google y en la cabecera del navegador.

Descripción corta. Si no tienes un plugin de SEO instalado, este texto puede aparecer en los resultados de búsqueda como meta descripción del sitio. La mejor opción si no tienes claro qué poner: borrarlo y dejarlo vacío. Mucho mejor que dejar «Otro sitio realizado con WordPress», que es lo que tiene por defecto cualquier instalación nueva y lo que aún se ve en centenares de sitios indexados en Google.

Dirección de WordPress (URL) y Dirección del sitio (URL). Estos dos campos confunden a mucha gente porque en la mayoría de los casos son idénticos, y entonces uno asume que siempre lo son. No es así.

La dirección de WordPress es donde están los archivos de la instalación en el servidor. La dirección del sitio es la URL que verán los usuarios en el navegador. Si WordPress está instalado directamente en public_html, ambas coinciden. Si está instalado en una subcarpeta, por ejemplo /wp, la dirección de WordPress incluirá esa ruta, pero la dirección del sitio puede mostrar solo el dominio raíz. Esto permite tener los archivos organizados sin exponer la estructura de directorios al visitante.

Si no sabes si tu instalación está en una subcarpeta o no, y ambos campos muestran el mismo dominio, déjalos como están.

Correo electrónico. Aquí llegarán todas las notificaciones del sistema: alertas de actualizaciones, notificaciones de nuevos usuarios, avisos de comentarios. Durante la fase de desarrollo, que sea tu correo. Antes de entregar el proyecto al cliente, que sea el del cliente.

Miembros: cualquiera puede registrarse. Desactivado, siempre. Abrir el registro público en un sitio WordPress sin un sistema de control específico es una invitación directa al spam masivo. Si el proyecto requiere registro de usuarios, se gestiona con un plugin que tenga mecanismos de verificación, no con esta casilla.

Perfil predeterminado para nuevos usuarios. Dejarlo en «Suscriptor». Es el rol con menos permisos posibles: puede leer, nada más. Si alguien necesita más capacidades, se le asignan manualmente.

Idioma del sitio. Esto no traduce el contenido ni añade versiones en otros idiomas. Cambia el idioma de la interfaz de administración. Si el cliente va a administrar el sitio en español, en español. Si lo vas a administrar tú durante el desarrollo, en el idioma en que te sientas más cómodo trabajando. Nada más.

Zona horaria. Más importante de lo que parece. Si en algún momento vas a programar publicaciones —en un blog siempre llegará ese momento— necesitas que la hora del sistema coincida con la tuya. Elige la ciudad más cercana de tu zona, no el desplazamiento UTC manual: así WordPress gestiona automáticamente los cambios de horario estacionales sin que tengas que recordarlo.

Formato de fecha y hora. Configuración de presentación. El formato que uso habitualmente es l, j \d\e F \d\e Y, que produce fechas como «lunes, 7 de abril de 2025». Claro, sin ambigüedad, sin el formato anglosajón mes/día/año que confunde a la mayoría de los lectores hispanohablantes.

Ajustes de Escritura

[Captura: Ajustes > Escritura]

Categoría predeterminada para las entradas. Por defecto WordPress crea una categoría llamada «Sin categoría» que es la que se asigna a cualquier post que no tenga categoría explícita. En una instalación nueva, déjala como está. Cuando tengas definida la arquitectura de categorías del sitio, cambia el predeterminado a la categoría que más vas a usar. Y renombra o elimina «Sin categoría»: ese nombre no debería aparecer nunca en ninguna URL pública.

Formato de entrada por defecto. Solo relevante si la plantilla soporta formatos de entrada alternativos (galería, video, cita, enlace). Si no sabes si tu plantilla los soporta, déjalo en «Estándar».

Servicios de actualización. Esta opción envía un ping cada vez que publicas o actualizas contenido, notificando a servicios externos que hay algo nuevo en tu sitio. El mecanismo sigue funcionando, pero su relevancia ha cambiado radicalmente.

El listado de servicios que acepta contenido por ping se ha reducido considerablemente en los últimos años. Technorati, que fue durante mucho tiempo el directorio de referencia para blogs, cerró su servicio de indexación hace más de una década. La forma moderna y efectiva de notificar a Google que has publicado contenido nuevo es a través de Google Search Console enviando el sitemap: es más confiable, más rápido, y te da datos de retorno sobre qué se está indexando y qué no. El campo de servicios de actualización puedes dejarlo con el valor por defecto de WordPress (rpc.pingomatic.com), que agrega varios servicios en uno, o borrarlo si prefieres gestionar la indexación manualmente desde Search Console.

Ajustes de Lectura

[Captura: Ajustes > Lectura]

Aquí se define qué muestra la página de inicio del sitio. Las opciones son dos: las últimas entradas del blog, o una página estática que hayas creado previamente.

La mayoría de los proyectos que no son blogs puros usan página estática. Se crea la página de inicio con el contenido que corresponda, se asigna aquí, y se asigna también una página separada para el listado de entradas del blog si existe.

Número máximo de entradas a mostrar. Entre 10 y 12 es suficiente. Más entradas en una misma página significa más tiempo de carga. No hay ningún beneficio SEO en mostrar 30 entradas en el listado; hay, en cambio, un impacto medible en la velocidad.

Visibilidad para los motores de búsqueda. Esta es probablemente la configuración más crítica de toda la instalación. Con la casilla marcada, WordPress añade una directiva noindex en el código de cada página, indicándole a Google y al resto de buscadores que no indexen el sitio. Esto es exactamente lo que quieres durante el desarrollo: que el proyecto no aparezca en Google mientras está incompleto.

El error clásico es olvidarse de desmarcarla antes de lanzar. He visto sitios en producción que llevaban meses sin indexarse por exactamente eso.

Regla simple: actívala al empezar, desmárcala el día del lanzamiento.

Ajustes de Comentarios

[Captura: Ajustes > Comentarios]

La recomendación directa: desactívalos.

Los comentarios nativos de WordPress fueron diseñados para una web que ya no existe. En la práctica, el ratio entre spam recibido y comentarios legítimos hace que mantenerlos activos sea más un problema de mantenimiento que un beneficio real. Los bots de spam encuentran los formularios de comentarios de WordPress de forma automática, y sin un sistema de moderación constante, la base de datos se llena de basura.

Si el proyecto tiene una comunidad activa que realmente usa los comentarios, hay soluciones externas (Disqus, sistemas de membresía, foros dedicados) que gestionan esto de forma más controlada.

Para desactivar los comentarios de forma global y definitiva, el plugin Disable Comments hace exactamente eso con un nivel de control que la configuración nativa de WordPress no ofrece: los elimina de entradas, páginas y cualquier tipo de contenido personalizado, incluyendo la interfaz de administración.

Ajustes de Medios

[Captura: Ajustes > Medios]

Cada vez que subes una imagen a WordPress, el sistema genera automáticamente versiones adicionales en distintos tamaños: miniatura, mediano y grande. Más la imagen original. Si la plantilla añade sus propios tamaños de imagen, el número de archivos generados por cada subida puede superar fácilmente los cinco o seis.

Esto tiene dos consecuencias directas: espacio en disco consumido más rápido de lo esperado, y la biblioteca de medios acumulando archivos que nunca se usan.

La configuración correcta aquí depende de la plantilla. Antes de definir los tamaños, revisa qué tamaños de imagen usa realmente tu plantilla. Si la imagen de portada de un artículo se muestra a 800px de ancho como máximo, no tiene sentido generar una versión «grande» de 1024px que nadie va a usar. Ajusta los valores para que coincidan con los tamaños reales que muestra el diseño, y estarás generando solo lo necesario.

Un cambio en esta sección no afecta las imágenes ya subidas, solo las futuras. Si cambias los tamaños después de haber subido contenido, necesitarás regenerar las miniaturas con un plugin específico para eso.

Ajustes de Enlaces Permanentes

[Captura: Ajustes > Enlaces permanentes]

Esta es la configuración que más daño hace cuando se cambia después de tener el sitio publicado.

La estructura de URLs de WordPress determina cómo se ven las direcciones de cada entrada, página y categoría. Cambiarlo después de que Google haya indexado el sitio implica redirecciones, pérdida de posicionamiento y un trabajo de corrección que se podía haber evitado completamente.

La estructura correcta para la mayoría de proyectos es «Nombre de la entrada»: solo el slug del post en la URL, sin fechas, sin números, sin categorías interpoladas. Una URL limpia, descriptiva, directamente relacionada con el contenido.

Configúralo en la primera sesión de trabajo. No lo toques después.

Si el proyecto tiene una migración SEO pendiente o un cambio de dominio en el horizonte, la estructura de permalinks es uno de los primeros puntos que hay que verificar antes de ejecutar cualquier cambio.

Ajustes de Privacidad

[Captura: Ajustes > Privacidad]

Desde WordPress 4.9.6 existe una sección dedicada a designar la página que contiene la política de privacidad del sitio. Esto es relevante para el cumplimiento del RGPD en Europa y de regulaciones similares en otros países.

WordPress ofrece crear automáticamente una página con un borrador de política de privacidad. Ese borrador es un punto de partida, no un documento legal completo. Revísalo, adáptalo a las características reales del proyecto (qué datos se recopilan, a través de qué formularios, si hay cookies de terceros, etc.) y asigna la página aquí una vez publicada.

No es opcional. Un sitio que recopila cualquier tipo de dato de usuario —incluidas las cookies de analítica— necesita esta página visible y accesible.

El orden importa

Toda esta configuración toma menos de una hora si se hace con atención. El problema no es la complejidad, es el hábito: la mayoría empieza instalando plugins y eligiendo plantillas antes de haber tocado un solo ajuste, y luego trata de corregir las consecuencias cuando ya hay contenido publicado.

Los ajustes de WordPress no son emocionantes. Son la base sobre la que funciona todo lo demás, y como toda base, cuando está bien puesta no se nota. Cuando está mal puesta, se nota en el peor momento posible.

Santos R. Guerra F.